El pedimento aduanal es el documento central de cualquier operación de comercio exterior: es la “huella” legal y fiscal de una importación o exportación. Para empresarios que delegan, entenderlo aunque sea a nivel práctico evita sorpresas, costos extras y problemas legales. Aquí te explicamos- paso a paso qué ver y por qué importa cada campo.
¿Qué es y por qué es importante?
El pedimento es el documento electrónico que contiene la declaración de mercancías ante la aduana: fracción arancelaria, valor, impuestos, régimen (importación definitiva, temporal, reimportación, etc.), datos del importador/exportador y del agente aduanal. Es la base para calcular impuestos, justificar movimiento de mercancías y responder a auditorías.
Campos esenciales que debes conocer
A continuación, una lectura práctica de los campos que siempre debes revisar en tu pedimento:
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Número de pedimento y fecha
Identificador único para seguimiento y control fiscal. Úsalo en cualquier consulta con agente o autoridad. -
Aduana y recinto
Indica por dónde ingresó o salió la mercancía. Es importante para tiempos y costos logísticos. -
RFC del importador/exportador y razón social
Verifica que coincida exactamente con tu registro fiscal (espacios, acentos, homoclaves). Un error aquí complica devoluciones y comprobaciones. -
Patente del agente aduanal
El agente responsable legalmente del trámite. Ten su nombre y contacto siempre a la mano. -
Fracción arancelaria (8 dígitos)
Determina aranceles, regulaciones aplicables y documentos requeridos. Revisarla evita multas por clasificación incorrecta. -
Descripción de la mercancía, cantidad y unidad
Debe coincidir con tu factura comercial y packing list; discrepancias generan revisiones. -
Valor en aduana
Base para el cálculo de impuestos y aranceles. Incluye valor comercial más ciertos costos de transporte/seguro según el Incoterm. -
Impuestos y contribuciones
Desglose de IVA, aranceles, cuotas compensatorias y cualquier otro gravamen aplicado. -
Régimen aduanero
Indica si la operación es definitiva, temporal, inmex, retorno, etc. Define obligaciones posteriores. -
Datos de transporte
Medio (marítimo/terrestre/aéreo), número de BL o AWB, contenedores y placas. Importante para logística y trazabilidad. -
Incoterm y país de origen
Define responsabilidades entre comprador y vendedor; país de origen puede impactar trámites y preferencias arancelarias.
Errores frecuentes y cómo evitarlos
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Descripciones inconsistentes: usa la misma nomenclatura en factura, packing y pedimento.
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Fracción mal asignada: pide dictamen de clasificación si hay duda.
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Valor declarado incorrecto: documenta cotizaciones, contratos y descuentos para justificar el valor.
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RFC mal escrito: revisa antes de autorizar al agente.
Checklist rápido antes de autorizar el pedimento
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¿Coincide la fracción con el producto?
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¿El valor en aduana está respaldado?
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¿El régimen fiscal es el correcto?
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¿Están los BL/AWB y números de contenedor correctos?
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¿El agente aduanal está autorizado y tienes su contacto?
Conclusión
Saber leer un pedimento no te convierte en agente, pero sí te da control y evita riesgos. Revisa siempre con tu agente aduanal antes de autorizar pagos o liberaciones. Una pequeña verificación puede ahorrarte multas, demoras y pérdidas.

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