Cómo leer un pedimento aduanal: guía básica para empresarios

El pedimento aduanal es el documento central de cualquier operación de comercio exterior: es la “huella” legal y fiscal de una importación o exportación. Para empresarios que delegan, entenderlo aunque sea a nivel práctico evita sorpresas, costos extras y problemas legales. Aquí te explicamos- paso a paso qué ver y por qué importa cada campo.

¿Qué es y por qué es importante?

El pedimento es el documento electrónico que contiene la declaración de mercancías ante la aduana: fracción arancelaria, valor, impuestos, régimen (importación definitiva, temporal, reimportación, etc.), datos del importador/exportador y del agente aduanal. Es la base para calcular impuestos, justificar movimiento de mercancías y responder a auditorías.

Campos esenciales que debes conocer

A continuación, una lectura práctica de los campos que siempre debes revisar en tu pedimento:

  1. Número de pedimento y fecha
    Identificador único para seguimiento y control fiscal. Úsalo en cualquier consulta con agente o autoridad.

  2. Aduana y recinto
    Indica por dónde ingresó o salió la mercancía. Es importante para tiempos y costos logísticos.

  3. RFC del importador/exportador y razón social
    Verifica que coincida exactamente con tu registro fiscal (espacios, acentos, homoclaves). Un error aquí complica devoluciones y comprobaciones.

  4. Patente del agente aduanal
    El agente responsable legalmente del trámite. Ten su nombre y contacto siempre a la mano.

  5. Fracción arancelaria (8 dígitos)
    Determina aranceles, regulaciones aplicables y documentos requeridos. Revisarla evita multas por clasificación incorrecta.

  6. Descripción de la mercancía, cantidad y unidad
    Debe coincidir con tu factura comercial y packing list; discrepancias generan revisiones.

  7. Valor en aduana
    Base para el cálculo de impuestos y aranceles. Incluye valor comercial más ciertos costos de transporte/seguro según el Incoterm.

  8. Impuestos y contribuciones
    Desglose de IVA, aranceles, cuotas compensatorias y cualquier otro gravamen aplicado.

  9. Régimen aduanero
    Indica si la operación es definitiva, temporal, inmex, retorno, etc. Define obligaciones posteriores.

  10. Datos de transporte
    Medio (marítimo/terrestre/aéreo), número de BL o AWB, contenedores y placas. Importante para logística y trazabilidad.

  11. Incoterm y país de origen
    Define responsabilidades entre comprador y vendedor; país de origen puede impactar trámites y preferencias arancelarias.

Errores frecuentes y cómo evitarlos

  • Descripciones inconsistentes: usa la misma nomenclatura en factura, packing y pedimento.

  • Fracción mal asignada: pide dictamen de clasificación si hay duda.

  • Valor declarado incorrecto: documenta cotizaciones, contratos y descuentos para justificar el valor.

  • RFC mal escrito: revisa antes de autorizar al agente.

Checklist rápido antes de autorizar el pedimento

  • ¿Coincide la fracción con el producto?

  • ¿El valor en aduana está respaldado?

  • ¿El régimen fiscal es el correcto?

  • ¿Están los BL/AWB y números de contenedor correctos?

  • ¿El agente aduanal está autorizado y tienes su contacto?

Conclusión

Saber leer un pedimento no te convierte en agente, pero sí te da control y evita riesgos. Revisa siempre con tu agente aduanal antes de autorizar pagos o liberaciones. Una pequeña verificación puede ahorrarte multas, demoras y pérdidas.

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