Uno de los errores más frecuentes en el comercio internacional es subestimar los costos reales. Muchas empresas calculan solo el precio de la mercancía y el flete principal, pero olvidan una lista de gastos adicionales que afectan su rentabilidad.
Principales costos ocultos
- Almacenaje: cargos por días extras en puertos o aeropuertos.
- Demoras y detenciones: multas por no devolver contenedores a tiempo.
- Maniobras portuarias: carga, descarga, estiba y manejo en terminales.
- Despacho aduanero: honorarios del agente y tarifas oficiales.
- Seguros de carga: imprescindibles, aunque muchas veces no se contemplan.
- Costos financieros: créditos, garantías o cartas de crédito.
- Servicios logísticos adicionales: etiquetado, embalaje, consolidación.
Ejemplo real
Un importador de electrónicos calcula pagar $5,000 USD por flete marítimo. Pero al final, suma $2,500 USD en gastos extras: almacenajes por retraso en puerto, seguro, despacho y detenciones de contenedor. Resultado: el costo real fue 50% más alto de lo esperado.
Cómo prevenirlos
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Solicitar cotizaciones detalladas y desglosadas.
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Incluir márgenes de contingencia en el presupuesto.
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Preguntar explícitamente a tu operador logístico por posibles cargos adicionales.
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Usar herramientas de trazabilidad para anticipar retrasos.
Beneficios de una buena planeación
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Mayor control financiero.
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Evitar sorpresas y pérdidas de rentabilidad.
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Tomar decisiones estratégicas con información real.
En conclusión, los costos ocultos son inevitables, pero se pueden controlar. La clave está en anticiparse y planear con transparencia, para que tu operación internacional sea realmente rentable.

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